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Argentina barata para los turistas

BUENOS AIRES (Reuters) -- Los turistas extranjeros se abalanzan sobre las chaquetas de cuero, maravillados de lo baratas que están las cosas en Argentina, después que el peso perdió la mitad de su valor en una semana.

La decisión del país de devaluar su moneda para intentar salir de una sofocante crisis financiera ha sido un duro golpe para quienes ganan salarios en pesos, pero es una enorme ventaja para los visitantes que vienen con dólares.

"Estuve en Buenos Aires hace dos semanas y me tuve que ir porque era muy caro", dijo Elad, un joven mochilero israelí que viaja por Sudamérica.

"¡Pero ahora todo es tan barato! Estoy viviendo a lo grande", dijo al agregar que sale a bailar todas las noches y planea un viaje en autobús a la lejana y sureña región de Patagonia.

Con un dólar podían comprarse alrededor de dos pesos el viernes en las casas de cambio de Buenos Aires.

La moneda estadounidense vale actualmente el doble que durante los últimos diez años, cuando un sistema de tipo de cambio fijo mantuvo el peso a la par del dólar y le dio a Argentina la reputación de ser el país más caro de América latina.

Coquetos restaurantes céntricos cobraban hasta hace poco más de 15 dólares por un almuerzo, pero los precios han bajado y algunos ofrecen ahora descuentos de hasta el 20 por ciento a los clientes que paguen en dólares.

Los argentinos hacen largas filas frente a los bancos para cambiar sus pesos por dólares, mientras que los comerciantes, parados detrás de sus cajas registradoras, ruegan porque entre algún extranjero.

"Ayer vendí cien dólares más o menos de mercadería, todo a 'yanquis'. Son los únicos en Argentina que tienen plata", dijo Ricardo, quien vende artículos de cuero y otros recuerdos para turistas como mates y yerba.

Sufre el turismo
Argentina espera atraer inversores extranjeros con el abaratado costo de la mano de obra, pero los analistas dicen que por ahora esos son castillos en el aire, a causa de la larga crisis que ha convertido a la tercera economía latinoamericana en un paria.

La devaluación también ayuda a los exportadores locales, pero eso no es consuelo, ya que Argentina apenas envía al exterior ocho por ciento de su producto anual. Sólo Ruanda, Burundi y Haití exportan proporcionalmente menos que Argentina.

Pero a pesar de los precios más bajos, muchos turistas se espantaron con las imágenes que vieron por televisión de las sangrientas protestas del mes pasado.

"Todos mis amigos y parientes en casa creen que Argentina es algo así como una zona de guerra", dijo John Magary, un estadounidense de 24 años que enseña inglés en Buenos Aires. "Piensan que estoy loco si me quedo acá".

Pero los extranjeros buscan gangas por Buenos Aires, y por primera vez en una década se los escucha preguntando a cuánto se negocia el dólar. Los argentinos viven la otra cara de la moneda.

"Tuve que cancelar mis vacaciones a Brasil este año porque con el peso no comprás nada en el exterior", dijo José, otro comerciante. "Así es la devaluación".