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Claves para defender la plata del impacto de las medidas económicas

En la última semana, algunos argentinos exploraron desde la compra de propiedades a la inversión en acciones como salidas a la crisis. Otros se dedicaron al trueque. Acumular productos para el hogar o adelantar el pago de servicios también pueden ser alternativas interesantes.

1. Dinero que quema las manos

Es un fenómeno extraño. Podría definirse como el miedo a quemarse las manos con dinero. En los últimos días se nota cierto aceleramiento del giro de la plata: nadie quiere tenerla en su cuenta bancaria. Es por temor de que esté allí en caso de que el Gobierno tome alguna otra resolución sobre los depósitos, sea ésta un congelamiento, punción o devaluación del peso. Quien tenga el dinero a su nombre será quien deba asumir el costo de lo que suceda. Y entonces muchos buscan trasladar lo más rápido el dinero a las manos de proveedores, acreedores u otros que puedan hacerse cargo de esa responsabilidad. Son quienes hoy prefieren tener una deuda a una acreencia. Eso podría resultar un factor dinámico para la economía.

2. La cadena de pagos, quebrada

A contramano de la tendencia anterior, está el parate que significa la ruptura de la cadena de pagos. Los comerciantes se quejan de que no facturan porque sus potenciales clientes no tienen dinero para gastar. Los industriales protestan porque no cobran por la mercadería que ya entregaron. En medio, los bancos restringieron más aún (si eso fuera posible) las líneas de financiación. Todo eso hace que la economía tienda a enfriarse más todavía: hay quien habla de que el PBI hoy se está achicando a un ritmo anualizado superior al 10%. El dato debe ser claramente incorporado a las proyecciones de negocios, pero también ser tenido en cuenta a la hora de pagar una factura o servicio: hay mejores condiciones de negociación.

3. Productos importados sin divisas

Entre los sectores que sufren las restricciones de liquidez dispuestas por el Gobierno están los importadores: ellos tienen serias restricciones para girar los pagos a sus proveedores. Y —además—, son quienes más temen un cambio en la relación entre el peso y el dólar. Eso hace que la provisión de productos importados empiece a mostrar signos de tensión. Por eso, quienes utilizan productos fabricados fuera del país en su vida cotidiana o como parte de su cadena de producción deberán tener el dato en cuenta. Hay quien se pregunta —por ejemplo— si estará garantizada la provisión de repuestos para todos los autos importados. O qué pasará con el jabón que usa su lavarropas. Mirando hacia el futuro, hoy no se ve ningún cambio de fondo con la apertura de la economía local, pero sí tiranteces.

4. Prestar atención al resumen de la tarjeta

La incertidumbre sobre cosas que hasta hace días parecían certeras es un signo de los tiempos. La más extendida: ¿un dólar seguirá equivaliendo a un peso? En ese contexto, evitar deudas en dólares es un objetivo para la mayoría de la población, aunque los nuevos créditos en pesos están prohibidos. Para quienes tengan esa preocupación, un dato a tener en cuenta: toda la financiación de las tarjetas de crédito es ahora en dólares, aunque se hayan tomado en pesos.

5. Se puede reclamar ante un Tribunal

La Defensoría del Pueblo porteña y el Ombudsman de la Nación están preparando recursos ante la justicia para —entre otros objetivos— destrabar los depósitos (ver pág. 51). Serían causas colectivas, no como aquellas en las que hubo sentencia, que beneficiaron a casos particulares. Además, hay estudios de abogados que ya publican avisos ofreciendo sus servicios para el mismo objetivo. Puede ser un camino válido para quien maneje montos superiores a la media.

6. Electrónica con precios de liquidación

"Antes que se lo quede el Gobierno, me lo gasto yo", fue el grito de batalla de muchos argentinos en estos días. Ellos apelaron a salir de compras como una vía de —al menos— disfrutar el dinero entrampado. Esa alternativa tiene ventaja diferencial en algunos rubros. Por ejemplo, la electrónica está en uno de sus momentos de precios más bajos, con DVDs de 200 pesos y televisores de 29 pulgadas por menos de 500 pesos. Para quien estaba dudando sobre esos consumos, puede ser un alivio decidirse ahora.

7. El "Día 91" podría no ser este verano

Nadie tiene certezas al respecto, pero pocos confían en la existencia del "Día 91". Domingo Cavallo, al anunciar las restricciones al retiro de efectivo, dijo que serían por tres meses, y que después la situación se normalizaría. Pero ese límite no está escrito en ninguna resolución. Y los analistas creen que no se podría pasar de una restricción absoluta a la libertad sin riesgo de conmoción. Es por eso que recomiendan considerar que las limitaciones llegaron para quedarse más allá del fin del verano.

8. Pagos adelantados con descuento asegurado

Entre tener dinero en el banco con temor a una quita, algunas personas ya piensan en pagos adelantados de servicios que con seguridad van a usar. Dada la época del año, hay quien ya está negociando con el colegio de sus hijos para cancelar las cuotas del año próximo ahora, solicitando a cambio un descuento en el monto final. La tendencia podría extenderse a gimnasios, alquileres, etc.

9. Explotar al máximo la tecnología

En la Argentina hay rechazo a los débitos automáticos, por temor a la sobrefacturación. Eso hace que ahora pagar boletas sea un problema. Dadas las circunstancias, conviene empezar a explorar lo que siempre se descartó. Por ejemplo, es ínfimo el porcentaje de la población que utiliza los sitios de Internet de sus bancos. Allí se pueden pagar servicios, hacer transferencias y hasta (para quien lo quiera) hacer inversiones.

10. Changuito lleno, banco vacío

Es una alternativa que hace recordar al pasado, a las épocas de la inflación. Pero tiene la ventaja de estar al alcance de cualquiera. Es la de comprar con el dinero inmovilizado productos de consumo seguro, como alimentos no perecederos. Quienes lo intentan se hacen el propósito de atesorar el dinero que hubieran gastado en esas compras a medida que van consumiendo los productos.

11. La pasión latina por los ladrillos

Algunos de los que temen a una devaluación creen que comprar una propiedad es una buena alternativa para evitar la licuación de sus depósitos hoy inmovilizados (ver pág. 47). Esas personas debieran tener en cuenta un factor conexo: hoy es difícil alquilar casas y departamentos, con lo que los costos de mantenimiento no pueden ser dejados de lado al hacer las cuentas.

12. Aún hoy, la ley sigue siendo un límite

En la última semana, algunos inversores fueron un paso más allá de lo que la ley permite en la búsqueda de alternativas a sus depósitos, explorando por ejemplo las alternativas de operaciones que pueden ser catalogadas de usura o estafa. En tiempos revueltos, todo parece válido. Pero cuando las cosas se normalizan, un descuento en los ahorros es preferible a una multa o la prisión.