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Cuando el olmo da peras

En las épocas de crisis –como la actual- la calle, la oficina, bares y restaurantes y muchos lugares que frecuentamos se transforman en un motor de novedades que te influyen en las decisiones que diariamente tomás sobre tu dinero. Y si bien esto puede ser positivo, una decisión apresurada, influenciada por estas noticias, puede ser muy perjudicial para salud financiera.

El debut del dólar libre nos pone contra la espada y la pared en materia de decisiones financieras. Dependiendo de cual sea el comportamiento del dólar, nuestro salario empeorará o conservará su valor y nuestra capacidad de será mayor o menor. Deberemos aprender como comprar dólares y no morir en el intento si estamos decididos a conservar el valor de nuestro dinero mediante el posicionamiento en una divisa fuerte. Si por el contrario nos refugiamos en acciones locales deberás fijarte cuándo se gana dinero con las acciones y determinar los momentos de compra y de venta.

Por eso, es muy importante tener en cuenta qué cosas pretendés de cada uno de los instrumentos financieros para no cometer el error de pedirle peras al olmo. Desde aquí te damos unas pistas:

Compra de dólares : La ventaja es que tu dinero conservará valor. La desventaja es que desde el punto de vista del esfuerzo, la compra de dólares te demandará uno mayor día a día. Tienes que evaluar si puedes dedicarle tanto tiempo. La compra de dólares implica dejar tu lugar de trabajo o usar tus momentos libres para hacer colas en las casas de cambio. Y sabes que a medida que la crisis se acentúe, también lo harán las colas, los gritos y los empujones. Otra de las desventajas que debes tener en cuenta es que esta acción implica el traslado de efectivo físico con todos los riesgos en materia de seguridad que eso conlleva. Lo segundo, es que los mercados no suben sin parar por siempre y lo mismo ocurrirá con la cotización de dólar. No hay que desesperarse y jamás perder la sangre fría si no queremos pagar de más. Por último, si no existen dólares en la calle no le quites un ojo al Euro. Es la segunda moneda más fuerte del mundo y tiene la ventaja que poca gente la analiza como alternativa.

Acciones locales : Para evitar que el dinero quede atrapado en el corralito, muchos ahorristas deciden dar el salto y transformarse en inversores en la bolsa local. Y gran parte de ellos lo hacen porque escucharon a un amigo decir que las acciones conservan su valor real ante devaluaciones o disparadas del dólar. Esto es cierto, incluso parece como si se resistieran conscientemente a ser afectadas por las corridas y las crisis monetarias. Pero lo que no debe olvidarse es que las acciones son instrumentos de renta variable y por tanto uno de los instrumentos más volátiles que existen. Nunca se sabe cuándo uno puede ganar o perder y requiere nuestra máxima atención a la hora de cuidar nuestro dinero. Si tu elección es comprar acciones no olvides todas las precauciones a tomar. Al estilo Gekko, fija un límite a tus pérdidas, siempre transformando el valor de tus acciones a dólares para poder estudiar la evolución de las mismas. Sería una pena que tu dinero en lugar de perder valor por la inflación y el dólar, lo hiciera porque el valor de tus acciones se va a pique.

Escapar del corralito: Una posibilidad que ya te contamos es la de salir del corralito financiero y con dólares mediante la compra de acciones y la transformación de las mismas en ADRs. Quizás te ocurra que cuando veas el costo de la operación te parecerá que pierdes mucho. Por ejemplo, si la semana pasada tus $15000 se hubieran transformado en u$5000, el asumir un tipo de cambio de 3x1 quizás te hubiera parecido excesivo. Pero no debes olvidar que la principal y casi única ventaja de esta operación no es conseguir buen cambio sino el hecho de que esos dólares que consigues ya no están en Argentina sino en una cuenta en Estados Unidos. Lo que compras con los ADRs es independencia económica, y la independencia sale cara. Pero es claramente la posición más cómoda para el futuro.

Por eso, antes de decidirte, piensa qué es lo que pretendés de tu inversión, para que luego no te sientas desilusionado y lo que quizás sea peor, no te despiertes con los bolsillos vacíos.